Miércoles, 28 de Diciembre de 2011 14:47
Es normal que la mayoría de las parejas caigan en la rutina, pero no pueden pensar que esta será el final de la relación. Es en ese momento en el que más se deben apoyar y trabajar por los dos.
Mantener una relación de pareja por muchos años no es tarea fácil y para algunos la monotonía provoca falta de interés.
En el inicio de toda relación siempre hay esperanzas e ilusiones, el noviazgo conduce a la boda, y cuando se da este gran paso, se toma una decisión trascendental, donde además de comprometerse con la persona que considera el amor de su vida, lo hace con la familia que formará y que dependerá de usted.
El problema viene cuando el concepto de "hasta que la muerte nos separe" pesa demasiado y esa atadura se convierte en una lápida inseparable que representa una carga.
Actitudes
Si se sienten ahogados en esta relación que han sostenido por años, si tienen deseos de hacer un alto en el camino y tienen la palabra separación o divorcio siempre presentes, probablemente otros aspectos de su vida también están afectados.
Mientras no definan sus ideas, no podrá retomar las riendas de su vida.
Si hay una molestia, si se sienten irritados, si todo es rutinario y sienten que necesitan un cambio, no es que toda su situación familiar le moleste, en realidad lo que se ha transformado es esa relación que antes estaba llena de nuevos descubrimientos y que ahora es más monótona.
En el matrimonio así son las cosas y el reto es aprender a despejarse para superar la monotonía. No espere que el otro llene su vacío emocional, ni que él se esfuerce por desaparecer el aburrimiento que usted siente, porque lo más seguro es que su mente esté en otro tema al que le dedica toda su energía y su tiempo.
Esto no significa que ya no se quieran, ni que su relación de pareja haya fracasado, simplemente las cosas son de otro modo. Esa frialdad que pueden sentir y reclamarse, el otro la ve desde otro punto de vista, donde no hace falta que le dé tanto cariño, porque desde su punto de vista usted debe saber que se quieren, aunque vaya al fútbol, aunque en las noches este malhumorado y sin ganas de hablar, aunque en todo el día no le haya llamado o aunque ella esté concentradísima en su trabajo.
Para los hombres es normal que esa euforia de pareja haya desaparecido, ahora sienten estabilidad y su atención está en otro tipo de emociones, que nada tienen que ver con el amor que le tiene y que seguramente no se ha terminado.
Qué hacer
La solución está en mantener su mente ocupada en otras actividades y deje de pensar en todas las cosas que no recibe de su pareja.
No se trata de buscar un distanciamiento emocional, ni de aceptar que van a vivir juntos pero separados y cada quien por su lado. Se trata de que no sufran porque no reciben toda su atención, de que encuentren interés en otros temas y que se desarrolle en nuevas áreas que le den otro tipo de satisfacciones.
En la medida en que deje de reclamar a su pareja todo lo que no le da, todo el tiempo que ya no le dedica, volverá a rescatar su relación en una nueva etapa en la que ambos se siguen apoyando y compartiendo sus vidas, pero desde una perspectiva diferente.
El matrimonio atraviesa varias etapas y también crisis diferentes, pero eso no significa que el fin ya esté cercano, ni que la solución sea un divorcio.
Es válido y aconsejable buscar ayuda profesional para rescatar la relación y volver a comenzar otra vez.
Cómo recuperar su relación de pareja
-Antes de tomar una decisión que cambiará el curso de su vida, concéntrese en salvar ese amor en el que alguna vez creyó.
-Recuerde cómo fue que se enamoraron y lo que los llevó a decir que él era el indicado para formar una familia y compartirlo todo.
-Transpórtese a la etapa más feliz de su relación y reviva en el presente esos momentos.
-Sorpréndalo (a) con una cena donde cocine su plato favorito.
-Fomente la comunicación, pero no aquella para quejarse, sino un diálogo constructivo donde su tono muestre preocupación y, al mismo tiempo, disposición para arreglar las diferencias.
-Dígale que lo quiere y lo importante que es para usted.
-Salgan de vacaciones, tómense un tiempo sólo para los dos, para que se reconozcan.
-De ahora en adelante piense que de las malas experiencias se aprende y que son sólo una forma de que su relación madure.
-Las consecuencias de una separación son incalculables y los daños que provoca causan mayores problemas que los que tiene ahora y quedará con un dolor para toda la vida.
New York Times
El Colombiano.com
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