Domingo, 25 de Diciembre de 2011 14:47
Aunque podría parecer fuera de toda necesidad de demostración, un grupo de científicos comparó, con el fin de ahondar en la respuesta orangutanes, chimpancés y... niños.
¿Es usted inteligente? ¿Por qué? No es tan obvio: no se sabe bien de dónde viene la inteligencia humana
Aunque podría parecer fuera de toda necesidad de demostración, un grupo de científicos comparó, con el fin de ahondar en la respuesta orangutanes, chimpancés y... niños.
Un estudio permitió demostrar que los humanos desde muy temprano se diferencian al poseer mayores habilidades sociales y de comunicación.
Cerca de 230 sujetos de las tres especies realizaron una serie de pruebas. El resultado: todos están más o menos igual en las aptitudes cognoscitivas físicas de espacio, cantidades y causalidad.
Pero en las habilidades sociales de comunicación, aprendizaje social y aptitudes de teoría de la mente, los niños respondieron bien en el 74 por ciento de las pruebas, mientras que las dos especies de simios lo hicieron solo un 33 por ciento del tiempo.
María Victoria Hernández-Lloreda, investigadora de la Universidad Complutense de Madrid y una de las autoras del estudio publicado en Science, explicó al periódico que en el trabajo se escogieron niños de 2,5 años de edad "porque si bien ya utilizan el lenguaje, aún están lejos de la fase de escolarización e instrucción formal, y por tanto, de leer o contar".
Y se les comparó con chimpancés y orangutanes dado que el objetivo es rastrear los orígenes de la inteligencia humana. El chimpancé es uno de los dos primates más cercanos y el orangután, un gran simio también, pero algo más lejano.
Los involucrados tuvieron que sortear una serie de pruebas para medir:
Conocimiento físico:
Causalidad: inferir dónde está escondida una recompensa, bien por la forma que adopta el objeto que la oculta (una tela abultada frente a una que no lo está) bien por el sonido de un recipiente al ser agitado (o por la ausencia de sonido cuando es agitado).
Cantidades: elegir entre dos fuentes de recompensa con diferentes cantidades, y con la adición de cantidades: el sujeto puede ver las cantidades que hay depositadas en dos platos situados a los extremos. Una vez vistas, se oculta la información y se le permite ver la cantidad que hay en un tercer plato situado entre ambos. Esta última cantidad se deposita en uno de los dos platos situados en los extremos, teniendo que elegir entre uno de ellos, estimando, de esta forma, qué adición de cantidades implica una cantidad mayor.
En este campo las diferencias no fueron notorias entre niños, chimpancés y orangutanes.
Conocimiento social:
Aprendizaje social: resolver un problema tras haber sido resuelto por un modelo. Comunicación: entender claves de dónde está escondida una recompensa a la que no tienen acceso visual los individuos (por ejemplo apuntar con el dedo). Y producir claves comunicativas para indicar a otro (experimentador) dónde está la recompensa (apuntar con el dedo).
E intenciones: entender qué intenta hacer un experimentador que no logra realizar la tarea con éxito (abrir un recipiente donde supuestamente se halla una recompensa). Se considera que el sujeto entiende las intenciones del otro si elige el recipiente que ha estado intentando abrir el experimentador.
En esta sobresalieron los niños.
El paso siguiente para saber el origen y la evolución de la inteligencia, será comparar otras especies de primates. RVG
El Colombiano.com
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