Sábado, 31 de Diciembre de 2011 13:54
A todos nos han terminado alguna vez y hay que reconocer que es uno de los momentos más duros de nuestra juventud, sobre todo si todavía había amor de tu parte. Toma las cosas con calma y supera la “tusa” más rápido de lo que imaginabas.
Cuando terminamos con una persona a la que todavía queremos sentimos que es el fin del mundo, a veces nos llenamos de rabia y de rencor y creemos que ya no volveremos a conseguir otra pareja nunca más...
Con el tiempo nos vamos dando cuenta de que cada una de estas pruebas nos hace más fuertes y que terminar un amor no es la muerte.
Es cierto que en medio del dolor es difícil pensar con la razón y desatender el corazón, pero si sigues estos cuatro consejos podrás hacer tu pena más llevadera y pronto te sentirás mejor.
Controla la impulsividad
Luego de que te desahogues, bien sea hablando con alguien de confianza o hasta llorando un poco, debes aceptar que por más doloroso que sea, la otra persona no quiere estar contigo. Es hora de comenzar a vivir con la verdad y dejar a un lado ese deseo de volver que tanto atormenta.
La clave es seguir adelante, avanzar y entender que esa falta o vacío se irá superando.
Diluye las culpas
El tiempo puede curar hasta una pena de amor, así que es mejor no desesperarse. Además, ese tiempo también se puede aprovechar para que ambos piensen si vale la pena volver algún día.
Cuando ya entiendes que no hay nada más qué hacer, lo mejor es que no busques culpables, pues eso solo te hará sentir más la angustia del apego. Las típicas preguntas: ¿Qué hice mal? o ¿qué tiene ella o él que no tenga yo? son perjudiciales para tu mente y solo te llevan a un punto sin salida.
Un clavo saca otro
Aunque en la mayoría de los casos una persona no logra hacerte olvidar a otra, tener nuevas citas te ayudará a pensar en otros temas y a hablar de asuntos diferentes a tu dolor y hasta puedes llegar a ilusionarte y volver a sentir aquellas mariposas en el estómago que el tiempo y la rutina habían borrado de tu antigua relación.
Es decir, un clavo no siempre es la mejor solución para salir del despecho, pero sí puede funcionar como un buen recurso.
Nuevas posibilidades
Lo que más duele al terminar una relación es cambiar la rutina que habías creado con la otra persona.
Es cuando empiezas a pensar qué harás ahora, por ejemplo, los domingos que acostumbraban ir al cine o en semana cuando compartían la visita acostumbrada.
Por eso debes recordar que tu mundo incluye muchas otras cosas además de tus relaciones sentimentales y que cuando terminas puedes buscar otras actividades para realizar en esos momentos que se supone estarías con tu pareja.
Un hobbie o un deporte pueden ser una buena alternativa, pues te mantendrán distraído (a) y muy entretenido. De esta manera abrirás tu mundo y podrás hasta aprender nuevas cosas.
Busca a tus viejos amigos y vuelve a salir con ellos y visita otros sitios que no te estén recordando a tu ex.
Lo más importante en este caso es que no hagas nada que te pueda bajar la autoestima, como quedarte encerrado (a) pensando en lo triste que estás o en lo desafortunado (a) que eres porque te dejaron.
Busca estar ocupado (a) en algo que te guste o atrévete a conocer gente nueva para que no te gane la depresión.
Por:
Manuela Bernal - Periódico El Colombiano
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