Sábado, 12 de Noviembre de 2011 15:01

Las elecciones locales del pasado 30 de octubre determinaron que Luis Eduardo Ochoa Londoño, el popular “cachaquito” fuera el nuevo alcalde de Guarne, cargo que ya ocupó en el periodo 2004-2007, aunque en este nuevo mandato las condiciones y el contexto político del municipio le presentan desafíos muy diferentes a los que tuvo hace 8 años.
¿Cuáles son los retos para el nuevo alcalde de Guarne?
Desde 1988 año en el cual se inició la elección popular de alcaldes y gobernadores (antes se elegían por nombramiento), es difícil encontrar unas elecciones en Guarne tan disputadas y parejas, incluso desde la época de campaña. 131 votos marcaron la diferencia entre Luis Eduardo Ochoa (5691) y Carlos Zuleta (5560), con lo que se puede afirmar que hasta el final fue una contienda voto a voto. Este hecho, además de aumentar la expectativa y suscitar apuestas millonarias entre partidarios de cada candidato, generó también una división entre la ciudadanía a tal punto que muchos hoy consideran la oposición férrea como la mejor alternativa. El primer reto del próximo alcalde es reunir a la comunidad en torno a su administración, lograr que lo acompañen, que le crean, con el fin de cautivar a cerca de 12.000 personas que no votaron por él. Esa inclusión es una gran tarea que va más allá de asignar puestos burocráticos a contrincantes; es el tomar decisiones que generen representatividad a todos aquellos que hoy se sienten insatisfechos con el resultado electoral. ¿Qué hará el alcalde al respecto?
No menos importante es el desafío que representa un concejo que “aparentemente” está conformado en mayor número por oposición. Con las cinco curules de los Conservadores y las dos obtenidas por Cambio Radical, partidos que apoyaban al Dr. Zuleta, se obtiene la tan deseada mayoría (7 de 13 concejales).Pronto se verá si estos siete concejales tienen realmente una posición estructurada como partido o son más bien esfuerzos individuales sin caracterización alguna producto de la coincidencia. Lo cierto es que uno de los grandes temores para un mandatario local es no tener la mayoría en el concejo.
El sensible tema de la transparencia en la contratación se perfila también como un importante reto para Luis Eduardo Ochoa ya que fue uno de los principales señalamientos que se hicieron a su campaña. Los contratistas, la calidad de las obras y el seguimiento que se les haga a ellas para combatir hechos de corrupción deberían estar hoy entre las prioridades del nuevo mandatario, en caso contrario, muchos estarán atentos y vigilantes y no vacilarán en señalar los errores que allí se cometan.
Y como cuarto desafío, pero no menos importante, estará el cumplimiento del programa de Gobierno ”Avanzando con Paso Firme”. Los ciudadanos tuvieron la oportunidad de conocer, por diferentes medios, las propuestas de todos los candidatos y serán dichos ciudadanos los primeros en exigir su cumplimiento. En temas puntuales considero que la seguridad ciudadana, la reactivación del campo, el proyecto de vivienda La Brizuela, el empleo y el manejo que se haga al proceso de industrialización del municipio serán temas estratégicos y determinantes para la administración actual, sin abandonar otros siempre importantes como salud, educación, deporte, cultura, entre otros.
¿Cómo afrontará el alcalde electo y su equipo de trabajo estos retos? Es una pregunta que empezará a responderse a partir del próximo 1 de enero.
Y los retos del concejo
Un concejo bastante joven y renovado es el que recibirá el municipio con el 85% de integrantes nuevos, solo 2 de 13 concejales repiten periodo, lo que puede interpretarse también como si los votantes hubieran pasado factura al concejo saliente por la falta de control político en temas muy específicos y delicados a la actual administración (proyecto La Brizuela por ejemplo), por lo menos ese fue uno de los principales señalamientos que se les hizo a los ediles en época de campaña. Ojalá los concejales entiendan la magnitud y la importancia de sus cargos; quienes apoyaron al alcalde deben tener claro que eso no significa apadrinar al mandatario en proyectos utópicos e irrelevantes para el desarrollo del municipio y mucho menos los que buscan favorecer a particulares. Quienes no apoyaron al alcalde deben tener claro el real significado de la palabra OPOSICIÓN, que no es como la conciben algunos de decir NO a todo y procurar por desbaratar todos los nuevos proyectos del alcalde. Oposición, en términos democráticos, es poder discernir sin ningún tipo de prejuicio, pero si con mucho criterio, cuáles son los proyectos que favorecen el desarrollo del municipio y por ende de sus habitantes, sin importar quién los presente.
Ojalá el alcalde y los concejales no sean inferiores a los retos que se avecinan en pro del Municipio, porque hoy son los representantes, no de quienes votaron por ustedes, sino de cada uno de los habitantes de Guarne.
Por: Juan David Hernández Ochoa