Derechos Humanos

Marcha por la vida en Marinill

  A raíz de todos los hechos violentos que vienen ocurriendo en los últimos días en Marinilla, organizaciones sociales y población ...

Leer Más

La protección de los periodist

Especial referencia al caso Romeo Langlois. Mucho se ha hablado en los últimos días acerca de la situación del periodista francés &nbs...

Leer Más

Registro Único de Víctimas: un

  El Registro Único de Víctimas tiene en aprietos a las instituciones del Ministerio Público en Antioquia, porque diligenciar un solo ...

Leer Más

En Línea

Tenemos 2552 invitados conectado(s)

Bloguer

News image

Qué decir para salvar un bosqu

Con un apoyo social fuerte es posible frenar los proyectos depredado...

Sábado, 5 Mayo 2012

Leer Más
News image

La izquierda acepta o rechaza

Ambas posiciones la dejan frente a consecuencias duras y enormes res...

Sábado, 28 Abril 2012

Leer Más
News image

El discurso sindical debe cons

Los sindicalistas para sus luchas reivindicativas deben considerar l...

Sábado, 14 Abril 2012

Leer Más
News image

El Oriente Antioqueño construy

  El Oriente antioqueño construye autonomía territorial, como pr...

Domingo, 8 Abril 2012

Leer Más
News image

Los socialistas deben explicar

Cuando muchos en la izquierda se limitan a denunciar y actuar frente...

Sábado, 7 Abril 2012

Leer Más

“Los que en ensueño de amor hacen de risas derroche, no saben lo que es la noche en la ciudad del dolor, no saben lo que es la noche en la ciudad del dolor. Si lo supieran lloraran con tan hondo desconsuelo, que las estrellas del cielo por no llorar pestañaran, que las estrellas del cielo por no llorar pestañaran. Tristezas de último adiós con aires de cementerio, envuelven en su misterio las noches de Agua de Dios, envuelven en su misterio las noches de Agua de Dios. Desengaños y reproches y recuerdos y amarguras, llenan de sombras oscuras la soledad de esas noches, llenan de sombras oscuras la soledad de esas noches. Vienen trayendo el gemido del lejano y triste hogar, de donde borró el pesar el suave calor del nido, de donde borró el pesar el suave calor del nido. Y sólo cenizas van llevando en sus alas frías, de las muertas alegrías que ya nunca volverán, de las muertas alegrías que ya nunca volverán. ”

 Este poema,  “Las Noches de Agua de Dios” del poeta Adolfo León Gómez, el cual luego fue convertido en canción con las notas del maestro Carlos Vieco, es la expresión pura de la tragedia vivida por miles de colombianos recluidos en el lazareto de Agua de Dios por ser enfermos de Hansen o lepra como se le conoce más comúnmente a esta terrible enfermedad al parecer tan antigua como la civilización.

Tanto dolor y tragedia humana llegó a mi inventario cuando apenas cursaba la primaria, fue mi maestra de escuela quien en una de sus enseñanzas habló de personas aisladas en aquel lugar por padecer una enfermedad terriblemente contagiosa que mutilaba el cuerpo a pedacitos, nos dijo que la lepra afecta los ojos, los párpados, la piel, los genitales y los riñones, genera cambios de color y alteraciones en la sensibilidad, produce llagas y mal olor. habló del destierro al que eran sometidas, porque quien entraba en aquel gueto nunca más volvería a salir, quien fuera recluido allí jamás volvería a tener contacto con su familia y para asegurase de que no escaparían, una cerca de alambre, además de una permanente custodia policial, impedían salir del lugar.

Para llegar a Agua de Dios se puede partir de la Terminal de Trasportes de Bogotá, en el sector de Puente Aranda, la empresa Cooveracruz ubicada en el sector dos de la Terminal despacha buses con cierta frecuencia, 120 kilómetros separan este mítico poblado de la capital, el viaje dura entre tres y cuatro horas dependiendo del vehículo, del conductor y de la vía que se tome.

El viaje de ida fue por la vía, Soacha, Granada, Silvania, Fusagasuga, Melgar, Ricaute, Girardot, Agua de Dios. Al partir de Bogotá en mis pensamientos revoloteaba la idea de un Agua de Dios que durante años he creado en el imaginario, todo comenzó con aquellas narraciones de mi maestra, luego con las lecturas fui construyendo en mi imaginación un pueblo legendario quedado en el remoto pasado, un pueblo de dolor y desesperanza, de lamentos y tristezas, ruinas y abandono; lo que en mi imaginación existía no era un pueblo sino el lugar donde la noche se convierte en el soportal para morir, es ese lugar del mundo donde se resiste el dolor de agonizar a solas con la incertidumbre de haber ganado el cielo al partir de este aterrador averno.

La carretera serpentea por el sector del Sumapaz en descenso por las laderas occidentales de la Cordillera Oriental rumbo a la región del Alto Magdalena, cuando ya comienza a sentirse el cansancio del viaje y el calor canicular descongela el frio que los cuerpos llevan de la sabana bogotana, la carretera se torna plana, es el paso por Melgar y más adelante Giradot después de haber pasado de largo por un sitio que anuncia “Agua de Dios 16 kilómetros”. De Giradot se retorna pasando por Ricaurte y ahora si se toma el ramal a nuestro destino.

Una estrecha carretera bien pavimentada entre fincas cultivadas de sorgo, pequeñas ganaderías y humildes casitas, conforman el paisaje ardiente y seco que de repente desemboca en un pueblo tan igual a cualquiera de los de nuestra época, con construcciones que datan de la época entremezcladas con las nuevas casas todas en calles adornadas con árboles que dan fresco abrigo al visitante. Llego al parque Luis A Calvo y allí se destruye ese pueblo mítico que se había construido en mi imaginación para encontrarme con la realidad de una población de gente como nosotros que sólo busca que se le reivindique el derecho de ser reconocidos como ciudadanos de un país donde todos deberíamos ser tratados como iguales.

Señora buenas tardes– buenas tardes señor – y me miró detenidamente – por favor, ¿conoce usted alguna persona que me pueda hablar de la historia del pueblo? – Lo pensó un momento, tomó su teléfono móvil, y me dijo – anote este número, 317368…, se llama Jhon Sánchez y el conoce mucho de este pueblo.   

A pesar de haberme documentado sobre el tema, cuando llegué a Agua de Dios para realizar este reportaje, aun dudaba sí podrían ser ciertos los relatos dantescos de mi maestra, sin embargo después de hablar con las personas del pueblo entendí que lo que vivieron estos seres humanos fue algo tan aterrador como haber vivido en los campos de concentración nazis.

Pero, "¡Qué lugar tan bello! El Lazareto está todo rodeado de montes y colinas deliciosas; espesos bosques y verdes prados alegran la mirada en cuanto el horizonte abarca. Hay sitios verdaderamente encantadores, y extensos valles que, si se cultivasen, serían fertilísimos. Pero... ninguno quiere venir aquí: la lepra espanta a todos. En Bogotá, que dista tan poco de estos infelices, al hablar de la lepra, ¡Ave María! se espantan, tiemblan de miedo, y no quieren ni oírla nombrar. Quien viene a este Lazareto es objeto de pública admiración. Por eso no es fácil que yo vuelva a Bogotá. Un viaje de tres días en mula puede ser bello, si se quiere, pero bajo un sol abrasador no ofrece muchos atractivos para decidirse uno a dar tal paseo: y además, temería tener que hacer cuarentena antes de entrar en la capital." Así describió el lugar el padre Miguel Unia cuando entró al Lazareto con el fin de acompañar a los enfermos para llevar a cabo allí su apostolado.

Jhon Jairo Sánchez Rodas, es el Coordinador de turismo en Agua de Dios y Coordinador de proyectos en Corsohansen, una ONG cuyo objeto es promover campañas de sensibilización que permitan prevenir y eliminar el estigma y la discriminación relacionados con la enfermedad de la lepra, para que el enfermo, su familia y su entorno social gocen de una vida digna. Sánchez, al igual que cualquier habitante de la población, tiene sus antecedentes familiares en enfermos que llegaron allí a pasar sus últimos días y de paso dejaron su descendencia, además es un apasionado por la historia de su pueblo y detalle a detalle me narró acontecimientos, fechas, anécdotas y vida de los personajes, me contactó con otras personas y me guió por los sitios que representan hitos y cuentan historias por sí solos.

La lepra era una enfermedad considerada incurable y contagiosa, por eso el enfermo era sometido en los lazaretos al exilio epidémico ordenado por el Estado colombiano hasta la década de los sesenta del siglo XX, en Colombia existieron tres que estaban ubicados en la isla Caño de Loro en Cartagena, Contratación en Santander y Agua de Dios en Cundinamarca. En 1950 se cerró el lazareto de Caño de Loro y los pacientes fueron trasladados a Agua de Dios, a donde llegaron desarraigados de su tierra y recibidos como si se tratara del mismísimo demonio. Cuenta la tradición oral que cuando llegaron los costeños a Agua de Dios, era prohibido pasar por la calle donde se habían ubicado porque por allí estaba el diablo, esto no era más que el contraste de la alegría caribeña con su música y su forma de vestir, con la pasividad de las personas procedentes en su mayoría de las regiones andinas. Parece ser que los costeños al llegar aquí prefirieron danzar antes que morir en vida.

La lepra es tan antigua como la civilización, igual el tratamiento a los enfermos fue de desprecio en todas las culturas, el siguiente texto de la época medieval da cuenta del tratamiento al leproso, “Te prohíbo entrar a la iglesia o monasterio, feria, molino, plaza de mercado, o estar en compañía de otras personas. Te prohíbo salir de tu casa sin tu traje de leproso, para que uno te reconozca, y que vayas descalzo. Te prohíbo lavar tus manos o lavar algo tuyo en el riachuelo o en la fuente, y nunca beber; y si deseas agua para tomar; recógela en tu cuba o tazón. Te prohíbo tocar cualquier cosa que regatees o compres, hasta que sea tuya. Te prohíbo entrar a una taberna. Si quieres vino, ya sea que lo compres o te lo regalen, haz que lo viertan en tu cuba. Te prohíbo, cuando vayas por el camino y encuentres a alguien que te habla, dejar de ponerte a favor del viento antes de contestar. Te prohíbo ir en fila apretada, de tal manera que si encontrases a alguien, él no pueda contagiarse de la aflicción que tienes. Te prohíbo, si vas por una vía pública, tocar un aljibe o el cordel, a menos que te hayas puesto los guantes. Te prohíbo comer o beber de otros platos diferentes a los tuyos. Te prohíbo beber o comer en compañía, a menos que sean leprosos". (Ex veteri codice S. Albini Andegavensis (n.d.). en Martene, cols. 1005-1006. Citado por Saul Nathaniel Brody, The Disease of the Soul: Leprosy in Medieval Literature Ithaca: Cornell University Press, 1974), pp.66-67).

Los orígenes de Agua de Dios se remontan a 1870 cuando un grupo de 60 enfermos de lepra desterrados de Tocaima, llegaron al territorio y se bañaron en el lugar conocido como Los Chorros y dijeron “estas si son aguas de Dios” y se quedaron ahí para siempre. Se denomina Los Chorros a un pequeño bosque catalogado por la Corporación Autónoma Regional –CAR, como el único bosque de selva tropical seca que queda en la zona andina, allí se conservan algunas especies centenarias y unos ocho manantiales, dice la leyenda que allí existía el poso virginal a donde las doncellas notables que perdían la virginidad iban a las doce la noche para tomar un baño especial que recuperaba las propiedades perdidas.

Luego el Estado de Cundinamarca creó lo que en ese entonces se llamó la aldea de Agua de Dios, se contrató a Caupolicán Toledo, para que construyera las primeras 40 casas para los enfermos de lepra, un tambo para el servicio religioso y las casas para el cura y el administrador, construcciones que se levantaron en lo que hoy es el marco de la plaza. Así comienza Agua de Dios, hoy es un municipio prospero de 37 barrios, 14 veredas y 13.860 habitantes.

Al llegar a Agua de Dios los enfermos entraban en una perpetua prisión, cuando los Nazis empezaron a armar los campos de concentración éstos ya existían en Agua de Dios. Para evitar que los enfermos se escaparan del lugar o que personas sanas llegaran allí en busca de sus familiares, bajo el Gobierno de Rafael Reyes, con el pretexto de formar cordones de seguridad, se ordenó rodear el pueblo con una cerca de 15 hiladas de alambre de púas, la vigilancia exterior estaba a cargo de la Policía Nacional y al interior lo hacía la Policía Enferma. El gobierno de Reyes fue uno de los más crudos en la implementación de políticas para el tratamiento de la lepra, pero también fue él quien institucionalizó el subsidio de tratamiento para los leprosos llamado por los pobladores la “guayaba” o la “ración”, se trataba de un auxilio que les daba el Estado como compensación a la perdida de los derechos ciudadanos ya que quien llegaba al Lazareto perdía el derecho a heredar, a testar, a vender, a comprar, perdía toda condición civil, era algo así como morir en vida. Aun hoy existe este auxilio como una pensión vitalicia equivalente a un salario mínimo.

Si salir del lazareto era imposible, ser enviado allí era fácil, no importaba la clase social o el poder político que se tuviera, bastaba ir a consulta médica por cualquier dolencia, si por casualidad el médico diagnosticaba o simplemente sospechaba que se trataba de un enfermo de Hansen, lo que hacía era entretener al paciente mientras disimuladamente llamaba los policías, inmediatamente éstos venían y se lo llevaban a un sitio especial de donde eran luego trasladados a la estación de la Sabana y despachados sin regreso a Agua de Dios.

Esta forma de proceder sin fundamento en diagnósticos serios, según lo cuenta Jhon Sánchez, sirvió para que muchos fueran enviados allí sin tener la enfermedad, fue una forma que utilizaron para sacar del camino a quienes fueran obstáculo para algunos interés como se supone sucedió con el poeta y político Adolfo León Gómez, autor de “Las Noches de Agua de Dios”.

“Toda persona o cosa que ingresará o saliera debía pasar por la Casa de Desinfección - relata Sánchez-  todo lo que ingresaba o salía debía pasar por ahí, las cartas se pasaban por un autoclave donde eran esterilizadas, cuando la carta salía del autoclave quedaba apostillada como “Lazareto de Agua de Dios” los cigarrillos debían ingresar destapados, nada entraba sin pasar por el control de la Policía externa, no se permitía la entrada de licor, entonces en la periferia del cerco surgió el contrabando del chirinche y es ahí cuando aparece la leyenda del “Cura sin cabeza”, y era una persona que durante la noche se ponía una sotana y se amarraba a la cabeza una canasta llena de licor, por eso cuando caminaba todo el mundo espantado corría pensando que se trataba de un cura sin cabeza”.

El régimen represivo en los lazaretos fue eliminado en 1961 y se cambiaron los hospitales de reclusión por sanatorios, esto fue después de que la ciencia demostrará que el bacilo de Hansen se desarrolla en condiciones de insalubridad, desnutrición, hacinamiento y extrema pobreza. Se trata de una enfermedad infecciosa que sólo puede ser trasmitida de una persona enferma a una que tenga bajas las defensas, no se trasmite por contacto fisco, ni por relaciones sexuales, la enfermedad por sí sola no es contagiosa, son las condiciones de higiene las que hacen que las personas sean vulnerables a la enfermedad. Según datos del Ministerio de la Protección Social, el número de enfermos ha disminuido 90 por ciento en los últimos 17 años, hoy el 80 por ciento de los enfermos, que en la actualidad son 950, están concentrados en Atlántico, Bogotá, Bolívar, Cesar, Huila, Magdalena, Meta, santanderes, Tolima y Valle del Cauca. Las autoridades sanitarias registran con preocupación el caso de Cartagena que pasó de 25 casos en el 2005, a 40 casos en el 2008.

En 1976 el músico compositor Carlos Vieco, visitó Agua de Dios, hecho que él mismo calificó como su viaje mejor y más impresionante. “Fue la apoteosis: en la iglesia, en el hospital, en la plaza, en la escuela, en todas partes querían los enfermos y sus acompañantes que interpretáramos la canción. Llanto, besos, abrazos, batir de pañuelos, todo aquello, -repite el maestro- se me quedó grabado en el alma. Era la demostración de ese pueblo que se sintió vaciado, interpretado, vivísimo, en las estrofas de Adolfo León y en mi música”.

Efraín Oyaga Díaz, quien trabajó con el ministerio de Salud en el área de producción audiovisual y como supervisor nacional del programa de lepra, nació en la isla de Caño de Loro, aunque para evitar el estima figura registrado como de Barranquilla, ahora reside en Agua de Dios donde realiza un programa de televisión que emite por el canal local y por la Web para contarle al mundo la existencia de Agua de Dios, “el único territorio conformado por toda la diversidad de razas y culturas del país, condición que lo hace un pueblo diferente incluso en la manera de hablar porque aquí no se escucha el acento costeño, ni el paisa, ni el rolo, a pesar de conservarse aún su organización de colonias”, según lo describe el mismo Efraín.

Su madre Dilia Díaz de Oyaga, Barranquillera, y su padre José Luís Oyaga, Monposino, ambos enfermos de lepra fueron expulsados de sus pueblos y refugiados en Caño de Loro donde vivían segregados pero en condiciones menos duras que las de Agua de Dios, porque allí tenían más contacto con Cartagena y un pueblito llamado Loro Sano, tenían horizontes más amplios, tenían el mar y un lindo paisaje. Después cuando Caño de Loro fue bombardeado los enfermos fueron traslados a Agua de Dios, donde también perdieron todos los derechos civiles. “Este fue el primer estado comunista que yo conozca, dice Oyaga, aquí todos los elementos eran del Estado, el enfermo no poseía nada, el bombillo, el agua, la cama, la casa, todo era del Estado y no existía la propiedad privada, la moneda era especial y también le pertenecía al Estado”.

Mediante Resolución Nº 81 de 12 de diciembre de 1907 del Ministerio de Gobierno, una vez concluida la cerca de aislamiento en el Lazareto de Agua de Dios, prohibió a partir del primero de enero de 1908 la circulación de papel moneda dentro del Lazareto, estableció en su remplazo  una moneda de níquel denominada “Lazareto”, a su vez se prohibió la circulación de la moneda del Lazareto fuera de éste, el Decreto ordenaba  que los habitantes del Lazareto que quisieran enviar dinero fuera lo deberían hacer por medio de giros postales. (Diario Oficial Nº 13.152 de 23 diciembre de 1907). Los billetes que allí circulaban fueron recogidos e incinerados como medida para evitar la propagación del contagio. Las monedas tenían por un lado su valor y por el otro la leyenda “República de Colombia. Lazareto”, y el año de acuñación. Los habitantes le dieron a la moneda el nombre de “Coscoja”, que significa “poca cosa”.

“La cerca impedía la entrada y salida de la gente, dice Sánchez, pero a pesar de las medidas se presentaba el contrabando de gente, enfermos que intentaban escapar y sanos que intentaban entrar para estar al lado de los suyos y muchas veces lograban su cometido. Para poder entrar legalmente se debía disponer de un permiso especial, pero era condición que persona sana no podía vivir con persona enferma”.

Efraín nació 1946 en Caño de Loro, de padres enfermos, él era sano, para evitarle el estigma sus padres lo hicieron registrar como nacido en Barranquilla, como ya se ha dicho, pero hasta los cuatro años vivió con ellos, en 1950 los enfermos de Caño de Loro, fueron trasladados a Agua de Dios, como allí no se permitía que los niños Sanos vivieran entre los enfermos eso implicaría que al llegar lo enviarían a un internado especial para niños sanos, sus progenitores tomaron la decisión de enviarlo a Barraquilla con su abuela en donde vivió dos años, fue cuando la abuela aprovechó un permiso que se concedía a personas sanas  para ir a acompañar enfermos, la abuela llevó consigo al niño Efraín, al momento de cruzar la cerca lo ocultó entre un costal en el que se trasportaba mercancía con destino al Lazareto y así llegó a vivir clandestinamente con sus padres.

Su madre, maestra de profesión, ante el dilema que no habían escuelas para niños sanos se ideó un juego de roles para educar a Efraín, todos los días por la mañana, como buena madre, despachaba su niño para que fuera a la escuela, el niño se despedía, daba una vuelta a la manzana y llegaba, aunque al mismo sitio, esta vez era a su escuela y saludaba, ¡buenos días profesora!, al medio día se despedía, ¡buenas tardes profesora!, nuevamente devolvía la vuelta a la manzana para regresar al lugar donde su maestra ya estaba convertida nuevamente en su madre, ¡bunas tardes mamá!,  ¡Buenas tardes hijo!, ¿cómo le fue en la escuela?. Así la historia se repitió día tras día, hasta lograr el tercero de primaria, otras mamás se dieron cuenta y lograron que sus niños también fueran a recibir clases a esta improvisada escuela que finalmente se convirtió en el Colegio Santa Teresa.

Agua de Dios no es lo que la gente piensa, lo más mágico de la historia como lo dice su himno es que “quien llegue encuentra alivio a su dolor” los pacientes de Hansen se refugiaron en las letras, en la música, en la poesía, en el periodismo y en la pintura, es ahí donde surgen figuras que dejaron hullas indisolubles como Adolfo León Gómez, Luís A Calvo, Rosa Restrepo Mejía, Adriano Páez, Carlos Muñoz Jordán y un sinnúmero de artistas que le dan nombre a esta tierra.

Luis A Calvo enfermó de lepra en 1916 y fue recluido en la que él llamó “La ciudad martirio”, aunque su obra cumbre, el Intermezzo Número 1, no lo compuso allí, parece ser una premonición a lo que le esperaba. Allí en el sanatorio, Calvo enseñó piano a los jóvenes enfermos y fue allí donde escribió gran parte de su obra musical como “Tu y yo”, dando cuenta de su estado de tristeza: “Vos vivís en la luz perfume respirando Y sois naciente aurora y yo postrer fulgor. Adiós por siempre, adiós, digámonos callando, Pues yo soy el pesar y vos sois el amor…”

Por norma general la Policía Nacional no entraba al gueto, si lo hacían era para entrar a las casas de las personas en busca de niños sanos y si los encontraban se los llevaban, para evitarlo los niños eran escondidos en los techos de las casas de las personas solteras a donde se sabía que la Policía no entraba, Jhon Jairo Sánchez, relata cómo su tío fue disfrazado de niña y cubierto con vendas simulando ser una niña leprosa y así se salvó de que se lo llevaran.

En el Hotel Los Fundadores, Miguel Antonio Melo Pérez, ex alcalde de la población, aprovecha la llegada de sus huéspedes para narrar la historia de su patria chica, que a la vez es la suya propia “Agua de Dios es una población que se formó con los enfermos de lepra traídos de todos los rincones del país, aquí vinieron chocoanos, costeños tanto del Atlántico como del Pacifico, santandereanos, llaneros, del sur del país, del Tolima grande, del viejo Caldas, los antioqueños y los de la región cundiboyacense. Aquí se formó una multiculturalidad, los enfermos se organizaron en colonias y eso nos ha dejado una gran riqueza porque Agua de Dios es el reflejo de nuestra nación, aquí se mescló la alegría y el swing caribeño con la cadenciosa danza del chocoano, con el sentimiento de libertad llanera, con el empuje paisa y con la cadencia suave del Tolima”.

“Quien lo creyera, -continua narrando Melo- pero quizás fue el temor a la lepra lo que sirvió para que el municipio no fuera afectado por la violencia, como dicen, no hay mal que por bien no venga, además aquí tampoco hay caldo de cultivo porque es un pueblo donde a pesar de haber pobreza no existe la miseria. Antes de la nueva Constitución existían las colonias que recibían recursos de las gobernaciones, incluso está el caso de la colonia antioqueña que recibió vivienda para cada una de las familias enfermas residentes en Agua de Dios”.

“Aquí los que éramos hijos de enfermos nos enviaban a estudiar a un internado especial y no nos dejaban tener contacto con nuestros padres, aun después de 1961 cuando ya era permitido salir no se podía decir que uno era de Agua de Dios porque era discriminado, pero a pesar de todo, de la lepra nos queda algo bueno, aquí todos somos iguales sin distinción de clases sociales”, concluye Melo.

Gilma Jaramillo, posiblemente del Oriente Antioqueño, tal vez de Cocorná, en su juventud ganó el reinado en su pueblo, con tal desgracia que a los pocos días de recibir la corona le diagnosticaron lepra y de inmediato fue enviada al Lazareto de Agua de Dios, allí murió hace poco en total abandono, a pesar de ser persona que por su apariencia debió ser de familia notable, esto lo concluyen en Agua de Dios porque vivía en una de las mejores casas de la población.

Para Jhon Jairo Sánchez “presentar a Agua de Dios es presentar su historia, hay que contar toda su tragedia, el mismo himno la cuenta “Somos hijos de toda Colombia…” también la cuenta el escudo que tiene la cerca y las notas del intermezzo, la cuenta la letra de “Las noches de Agua de Dios”, aquí queremos que la gente conozca nuestra historia”, y hace una analogía entre Cien Años de Soledad y Agua de Dios, habla con pasión, “Aquí hay historias muy bellas, en octubre 24 de 1931 aparece la Junta de notables del pueblo que convocó a la población a revelarse contra las medidas que se estaban tomando violentando los derechos del pueblo, la gente se sublevó y el saldo final fue de nueve muertos entre los que estaba el bobo del pueblo, este hecho fue plasmado en una escultura en forma de  árbol con nueve gajos cercenados como homenaje a los nueve muertos”.

Así son las historias en Agua de Dios, macondianas, allí quedaron sueños, anhelos, ilusiones y recuerdos de miles de compatriotas, allí están enterrados en el cementerio donde sobresalen tumbas y más tumbas con epitafios que datan de años y años de historia.

Pero Agua de Dios es un sitio para visitar, su clima, su gente, su paisaje y su encanto atrapan al turista, su patrimonio histórico es la riqueza de esta población, hoy hay que ir allí para recuperar la memoria, pero sobre todo como un símbolo de reparación para un pueblo que sufrió tantos años de injusticia,  de estigmatización como la ciudad donde sólo se llegaba a morir, error que la ciencia se encargó de corregir al demostrar que el  paciente de Hansen es un enfermo que no representa peligro para vivir en sociedad y debe ser tratado con dignidad. Por eso hoy los enfermos ya no van a los lazaretos sino que son asistidos en sus propios hogares.     

El Puente del Suspiro

El regreso lo hice por una vía distinta, esta vez tome el camino que va por Tocaima, Apulo, Anapoima, La Mesa, El Colegio, Soacha, Bogotá. El límite de Agua de Dios con Tocaima lo marca el “Puente del Suspiro”, dicen que cuando los enfermos cruzaban este puente emitían aquí el último suspiro de la vida, porque a partir de ahí, quizás un poco más abajo, estaba la cerca que los aprisionaría para siempre muertos en vida.

Quise imaginar los días y las noches del Agua de Dios de hace 100 años, traté de desdoblarme en el tiempo, quizás allí en “la ciudad del dolor” no habían amaneceres ni atardeceres, tal vez en noches de luna llena ésta salía por el oriente, como también hoy lo hace, con un aspecto mucho más grande que en otras partes de Colombia, la forma de su geografía se presta para estas apreciaciones, los amaneceres podrían ser hermosos, no más ver que poco a poca la silueta de la cordillera se va iluminando y detrás de ella  sale el sol es suficiente para decir que allí hay bellos amaneceres y atardeceres, pero no, el dolor no dejaba tiempo para lo bello allí “las estrellas del cielo por no llorar pestañan y las tristezas son el último adiós con aires de cementerio”.   

El Vagón blanco

De pronto llegué a Bogotá, mi letargo aun me mantenía en Agua de Dios, me sacudo y miro la sabana, los barrios, la ciudad y de pronto pasamos la carrilera, esa misma por donde durante años se desplazó el tren cruzando la sabana de Bogotá, los santafereños de la época lo veían pasar raudo momentos después de haber partido de la estación de la Sabana remolcando entre su sartal de carruajes el “Vagón Blanco”, coche destinado a trasportar rumbo al destierro a quienes se les diagnosticaba la enfermedad de la lepra. Este vagón, escoltado por la Policía, más tarde llegaría a la población de Tocaima donde los enfermos deberían continuar su viaje a pie o en bestia, dependiendo del estado de su enfermedad. Al cruzar el “Puente del Suspiro”, la Policía Nacional los entregaba a la Policía Enferma, para garantizar que nadie escapara y todos llegaran a su destino final, para nunca más volver. Esto era lo más parecido a morir en vida.

Agradecimientos:

Jhon Jairo Sánchez
Efraín Oyaga Díaz
Miguel Antonio Melo Pérez

 

Cibergrafía recomendada

http://www.aguadedios-cundinamarca.gov.co/index.shtml

http://www.bicentenarioindependencia.gov.co/anecdotas/anecdotas_serie4-2b.asp

http://www.corsohansen.org/ediciones/BOLETIN_16_INFORMATIVO_TRIMESTRE_MAYO15_A_AGO14.09.pdf

http://www.lablaa.org/blaavirtual/sociologia/bat/bat5d.htm

http://www.aguadedios.info/jointpoint/canodeloro1.html

http://es.wikipedia.org/wiki/Lepra

http://www.contratacion-santander.gov.co/nuestromunicipio.shtml?apc=m-y1--&m=d)

 

 

 
  

Comentarios  

 
0 #8 CIRO TRUJILLO 12-04-2012 10:12
Muy buen reportaje sobre nuestro bello municipio
Citar
 
 
0 #7 Lorena Giraldo 26-11-2011 20:19
Bueno, ya había escuchado dela historia de Agua de Dios de la boca de algunos de los enfermos de hansen recluidos en el sanatorio de mujeres, sin duda muestra de gran forma e sentir de muchos de lo que hemos podido ir a Agua de Dios es un excelente articulo :)
Citar
 
 
+1 #6 jairo davila 04-09-2011 12:28
LEYENDO LA VIDA DE MI PERSONAJE PREFERIDO ALBERT SCHWEITZER NOVEL DE PAZ EN 1.952 .LLEGO´A MI MEMORIA LA VIDA DE EL GRAN COMPOSITOR COLOMBIANO LUIS A CALVO CON SU INTERMESSO QUE PARA MÍ ENCIERRA EL DOLOR Y LA AMARGURA DE HABER PADECIDO ESA TRISTE REALIDAD DE LA ENFERMEDAD DE HANSEN .EL CITADO PERSONAJE ALBERT SCHWUIZER ABANDONO´FAMA Y FORTUNA POR DEDICARSE A LA LABOR HUMANITARIA DE INTERNARSE EN EL AFRICA A VELAR POR LOS ENFERMOS DE LEPRA .ALLI´MURIÓ.
Citar
 
 
+2 #5 jairo alberto baron 04-01-2011 13:45
En los inicios de 2011 tuve la maravillosa oportunidad de pasar por una tierra de historias humanas, de superación, una tierra con un clima y un entorno ambiental estupendos. Pasear por sus calles, sus sitios históricos, tratar a sus gentes y recordar historias que contaban nuestros padres, ha sido una experiencia inolvidable. El artículo muy bueno refleja la pujanza de un pueblo y la voluntad de sus gentes de progresar, de realzar sus valores sin olvidar su historia, felicitaciones.
Citar
 
 
0 #4 LILIA GOMEZ 12-10-2010 12:04
Fue amor aprimera vista, cuando recorrie el camino que va desde tocaima a Agua de Dios quede enamorada de su paisaje y en especial de su gente, son momentos que nunca se olvida, y cuando los recuerdo me alegran el alma.

Lilia E Gomez w.
Citar
 
 
+1 #3 Angel Maria Cucuñame Echeverry 09-10-2010 16:35
Emiro Marin Carvajal , felicitaciones por tan fenomenal reportaje. Pocos periodistas como usted ven al municipio de Agua de Dios, desde una perspectiva humanista, primando el deseo de informar a sus lectores de una manera eficaz y contando las cosas como verdaderamente fueron ,viniendo al sitio donde sucedieron los acontecimientos y recoger la informacion con sus propios habitantes sin ese morbo de imaginarios asombrosos que algunas personas les infunden a sus congeneres para que sigan sumergidos en ese oscurantismo mental en que ha querido tenermos y estigmatizarnos . Nuevamente felicitaciones. Tu reportaje ha sido leido por miles de personas en este municipio. No pueden expresarte las felicitaciones que te mereces, pero yo lo estoy haciendo por todos.
Angel Maria Cucuáme Echeverry. Habitante de Agua de Dios. OCTUBRE 9 DE 2.010
Citar
 
 
+2 #2 Adriana Corzo 23-06-2010 18:30
Emiro:

Es un hermoso artículo. Al igual que tu, he podido viajar a este "paraiso escondido" como lo titula Jaime Molina. Desde sus paisajes hasta su gente, pasando por sus mitos, leyendas, lo hacen un lugar mágico.
Para mi ha significado un mundo por descubrir, estoy investigando las relaciones familiares de quienes fueron diagnosticados con la enfermedad de Hansen o Lepra, entre 1920 a 1961 he tenido la oportunidad de hablar con algunas personas, tales como Efraín y Jhon Jairo y estoy admirada por la grandeza de los habitantes de Agua de Dios, de aquellos luchadores que pese a l encierro, hicieron muchas cosas para continuar con sus relaciones familiares, sobrevivir, crear comunidades religiosas y salirse del encierro através de la música y la literatura, entre otras cosas.

Soy descendiente de alguien de allá y cada vez me siento más agradecida por ellos.

Como verás estoy muy apasionada con el tema, quizás podríamos intercambiar fuentes y sentimientos. Escribeme. Un abrazo fraternal Adriana
Citar
 
 
+1 #1 rocio morales 15-04-2010 17:54
:sad: gracias senor jorge morales por esos tiempos que paso con agua de dios por su empeno abuelo eres lo mejor que me paso en la vida no tuve papa pero te tuve a ti que descances en paz graias 12 abril 2010
Citar
 

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

  • Especial
  • Video
  • CNC
News image

  

Desde el 2011 se adelantan las obras de canalización en la Quebrada La Marinilla que pretenden minimizar los riesgos de desbordamiento del Afluente, sin embargo, en este esfuerzo por prevenir desastres hay personas y sectores descontentos con las obras.

     
 

 

Ultimos Comentarios