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Este año, el jueves 25 de febrero, la Oficina de Información del Consejo de Estado, del gabinete de China, publicó su propio informe sobre Derechos Humanaos en Estados Unidos, en un documento publicado en Internet que tituló Registro de los Derechos Humanos en Estados Unidos en 2008. El informe se presenta en seis capítulos:
I. Sobre el derecho a la vida y la seguridad personal
II Sobre los Derechos Civiles y Políticos
III. Sobre los derechos económicos, sociales y culturales
IV. Discriminación racial
V. Sobre los Derechos de Mujeres y Adolescentes
VI. Sobre las violaciones de los derechos humanos en otros países
III. Sobre los derechos económicos, sociales y culturales
Los derechos económicos, sociales y culturales de los ciudadanos estadounidenses no están adecuadamente protegidos.
En la sociedad norteamericana existe una gran brecha de riqueza. Según una noticia publicada por The New York Times el 5 de octubre de 2008, Estados Unidos ha desarrollado la distribución de riqueza y salarios más desigual de todos los países ricos en los últimos 30 años. La quinta parte más rica de los estadounidenses gana una media de 168.170 dólares al año, cantidad que es quince veces la que percibe la quinta parte más pobre, cifrada en 11.352 dólares. El uno por ciento más rico de los neyorquinos que hicieron la declaración de la renta recibieron el 37 por ciento de la renta bruta ajustada de la ciudad, en la cual se incluyen los salarios, los ingresos por los negocios y las ganancias de capital (The New York Times, 9 de abril de 2008). Además, los 64 multimillonarios de la ciudad de Nueva York tienen un patrimonio neto de 344.000 millones de dólares, cantidad que es un 469 por ciento superior al patrimonio colectivo que estos mismos multimillonarios tenían hace dos años (The Washington Post, 29 de septiembre de 2008).
Un informe de las Naciones Unidas difundido el 22 de octubre de 2008 revela que la brecha de riqueza en grandes ciudades norteamericanas como Nueva York, Washington, Atlanta y Nueva Orleans era tan grande como la existente en algunas ciudades africanas. El documento también apunta que la proporción de desigualdad de la renta en las ciudades estadounidenses era muy alta.
El número de personas sin hogar, que viven en condiciones de pobreza o que carecen de alimentos suficientes aumentó en 2007. El Buró del Censo de Estados Unidos informó en agosto de 2008 de que el 12,5 por ciento de los estadounidenses, ó 37,3 millones de personas, estaban viviendo en condiciones de pobreza en 2007, mientras que el número en 2006 fue de 36,5 millones de personas. En 2007, el 18 por ciento de los niños (13,3 millones) eran pobres, lo que suponía un incremento respecto al 17,4 por ciento (12,8 millones de niños) de 2006 (Reuters, 27 de agosto de 2008). Alrededor de 7,6 millones de familias norteamericanas, un 9,8 por ciento del total, vivían en la pobreza. La renta anual de 1,56 millones de estadounidenses, el 41,8 por ciento de la población que vivía en la pobreza en el país, llegó sólo a la mitad del umbral de la pobreza en 2007. El último estudio realizado revela que el 23 por ciento de los neoyorquinos viven en la pobreza (The Washington Post, 14 de julio de 2008).
Según una encuesta nacional llevada a cabo conjuntamente por The Washington Post, la Universidad de Harvard y otros organismos en 2008 indica que alrededor del 80 por ciento de los trabajadores con bajos niveles de renta no podían permitirse comprar gasolina o ahorrar para sus seguros de pensiones como consecuencia de la crisis financiera. Más del 60 por ciento de ellos no podía pagar su seguro médico y el 50 por ciento, su comida o su alojamiento.
Reuters informó de que los cupones de alimentación, el principal programa puesto en marcha en Estados Unidos para ayudar a los necesitados a comprar comida, habían alcanzado un número récord en septiembre de 2008. Más de 31,5 millones de americanos participaron en el programa, lo que representó un aumento anual del 17 por ciento (Reuters, 3 de diciembre de 2008). Alrededor del 48 por ciento de los residentes de Nueva York tuvo dificultades para alimentar a sus familias en 2008, un porcentaje que dobló el registrado en 2003. Un total de 1,3 millones de neoyorquinos dependen ya de organizaciones humanitarias para conseguir alimentos, cifra que supuso un aumento del 24 por ciento respecto al año 2004, cuando 1 millón de personas se encontraban en esa misma situación (The NYC Hunger Experience 2008. Update: Food Poverty Soars as Recession Hits Home). Alrededor del 68,8 por ciento de las agencias de ayuda alimentaria informaron de que no tenían suficiente comida para satisfacer la demanda (Survey shows impact of hunger crisis, http://www.nyccah.org). Más de dos millones de familias norteamericanas no podían devolver sus préstamos hipotecarios. Estadísticas publicadas el 13 de noviembre de 2008 revelaron que el número de registros de ejecución hipotecaria aumentó un 25 por ciento a nivel nacional en octubre de 2008 respecto al mismo mes del año anterior. Además, los bancos recuperaron la posesión de más de 84.000 propiedades en octubre (China Press, 14 de noviembre, 2008).
Las estadísticas recopiladas por el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano de Estados Unidos muestran que el número de personas sin techo que vivían en las calles y refugios del país llegó a 123.833 en 2007. Alrededor de 1,6 millones de personas tuvieron experiencias de quedarse sin hogar y buscar refugio entre el 1 de octubre de 2006 y el 30 de septiembre de 2007 (The New York Times, 30 de julio de 2008). El número de solicitudes de refugio de emergencia en el año fiscal 2008 se dobló respecto al registrado en el año fiscal anterior (World Journal, 22 de octubre de 2008). El número de familias sin hogar en los estados de Louisiana y Kentucky aumentó hasta llegar a las 931. En diciembre de 2008, 19 de las 25 ciudades americanas encuestadas informaron de incrementos en la proporción de personas sin hogar entre el 1 de octubre de 2007 y el 30 de septiembre de 2008.
La Clínica Legal para los Sin Techo de Washington estimó que cada día un promedio de más de 6.000 personas vivían en esa situación en el distrito. El 47 por ciento de ellas eran "sin techo a largo plazo" (District agrees on homeless shelter access; Faces 5 million dollar cost, The Washington Times, 13 de diciembre de 2008).
Los derechos de los trabajadores no están adecuadamente protegidos. La tasa de desempleo en Estados Unidos sigue siendo alta. Estadísticas difundidas por el Departamento de Trabajo de Estados Unidos el 9 de enero de 2009 revelan que esa tasa aumentó del 4,6 por ciento en 2007 al 5,8 por ciento en 2008, la cifra más alta desde 2003. Un total de 2,6 millones de personas perdieron su trabajo en 2008, la mayor pérdida anual desde 1945. Sólo en diciembre de 2008, 524.000 personas perdieron su empleo, lo que elevó la tasa de desempleo a un 7,2 por ciento, la más alta de los últimos 16 años (The New York Times, 10 de enero de 2009). El número de desempleados a largo plazo (aquellos que han permanecido sin trabajo durante 27 semanas o más) llegó a los 2,2 millones en noviembre de 2008, cifra que es resultado del incremento de 822.000 en los últimos 12 meses (Employment Summary, http://data.bls.gov).
Según un sondeo realizado por Harris Interactive, el tiempo medio que los estadounidenses invirtieron en trabajar (incluyendo las tareas domésticas y las horas de estudio) fue de 46 horas semanales en 2008, una hora más que en 2007. Uno de cada cuatro norteamericanos dijo que sus horas de trabajo aumentaron en 2008. El tiempo medio que los norteamericanos dedicaron a jugar en 2008 fue de 16 horas, cuatro horas menos que el año anterior. Esta cifra fue la menor desde 1973 (Agence France Presse, 10 de diciembre de 2008).
Una encuesta realizada en lugares de jornaleros de 25 estados revela que la mitad de los trabajadores no habían recibido su sueldo o habían percibido menos de lo acordado en al menos una ocasión (The Washington Post, 8 de julio de 2008). En julio de 2008, un tribunal de Minnesota dictaminó que la cadena Wal-Mart violaba las leyes del salario mínimo estatal y las relativas a los horarios laborales. La empresa no concedía a sus trabajadores días de descanso y exigía a los trabajadores por horas que permanecieran en sus puestos fuera de su horario laboral durante los períodos de formación (The China Press, 10 de diciembre de 2008). (Continúa)
El 6 de septiembre, alrededor de 27.000 mecánicos de Boeing convocaron una huelga para exigir a la compañía que incrementara sus salarios y asistencias sociales (http://news.bbc.co.uk/chinese/simp/hi/newsid-7600000). El 20 de octubre, el tribunal del distrito de Manhattan (Nueva York) ordenó al restaurante Saigon Grill que compensara a 36 repartidores con 4,6 millones de dólares por haber violado las leyes del salario mínimo y las de las horas extra.
Las pensiones de los empleados se redujeron considerablemente. Un veterano analista presupuestario del Congreso de Estados Unidos estimó en octubre de 2008 que las cuentas de pensiones de los estadounidenses habían perdido 2 billones de dólares en los últimos 15 meses. Más de la mitad de las personas que respondieron a un sondeo de Associated Press-Gfk dijeron que tendrían que retrasar su jubilación. Una encuesta realizada por la Asociación Norteamericana de Jubilados (AARP, siglas en inglés) en octubre de 2008 muestra que uno de cada cinco norteamericanos mayores de 45 años había dejado de ingresar dinero en el plan 401(k), la cuenta de jubilación individual (IRA) u otro tipo de cuentas de jubilación (The China Press, 8 de octubre de 2008). Un estudio elaborado por Hewitt Associates indica que el saldo del plan 401 (k) medio norteamericano se redujo en un 14 por ciento en 2008 y se situó en los 68.000 dólares respecto a los 79.000 dólares de 2007. El término 401(k) se refiere a una sección del Código de Impuestos de Estados Unidos que permite a los titulares de planes de pensiones aplazar el pago de impuestos (The China Press, 25 de noviembre de 2008).
Los derechos educativos de los norteamericanos no están garantizados. El Informe de Desarrollo Humano de Estados Unidos 2008-2009 muestra que un 14 por ciento de los estadounidenses (unos 40 millones de personas) no pueden leer o escribir correctamente y no pueden entender ni los manuales de instrucciones ni los artículos publicados en los periódicos (The China Press, 17 de julio de 2008). Un informe publicado el 3 de diciembre de 2008 por el Centro Nacional de Políticas Públicas y Enseñanza Superior de Estados Unidos indica que la matrícula y las tasas universitarias aumentaron un 439 por ciento entre 1982 y 2007, mientras que los ingresos de una familia media norteamericana sólo se incrementaron en un 147 por ciento. El coste de la matrícula para el semestre de otoño de 2008 en las universidades estatales aumentó un 6,4 por ciento en promedio. Muchos estados tenían previsto elevar significativamente el gasto de la matrícula en universidades públicas en 2009. Los estados de Florida y Washington estaban considerando aplicar aumentos del 15 y el 20 por ciento, respectivamente.
Para las famílias más pobres, aquellas cuyo nivel de ingresos las clasifica en el grupo del 20 por ciento de las rentas más bajas, el gasto neto de un año en una universidad pública representa el 55 por ciento de la renta media. En el período 1999-2000, este porcentaje era del 39 por ciento. En las universidades comunitarias, que dependen de los condados, el gasto representa el 49 por ciento de los ingresos medios de las famílias más pobres, un porcentaje significativemente superior al 40 por ciento del período 1999-2000 (The New York Times, 3 de diciembre de 2008). Sólo un 11 por ciento de los hijos de las famílias más pobres eran graduados universitarios, en comparación con el 53 por ciento de los niños de las familias clasificadas en el grupo del 20 por ciento con más ingresos (The New York Times, 22 de febrero de 2008).
El número de norteamericanos sin seguro médico ha aumentado. Según el Informe de Desarrollo Humano de Estados Unidos publicado en julio de 2008, los estadounidenses viven menos que los ciudadanos de casi todos los países desarrollados a pesar de gastar 230 millones de dólares en atención médica cada hora. De acuerdo con el informe, los norteamericanos se sitúan en el puesto 42 del ránking de esperanza de vida. Uno de cada seis norteamericanos no tiene seguro médico. El Buró del Censo afirmó en un informe publicado el 26 de agosto de 2008 que 45,7 millones de norteamericanos no han contratado ese tipo de seguro. Un total de 19 estados ya habían recortado o tenían previsto recortar el Medicaid (programa que otorga beneficios médicos a personas y familias con bajos ingresos y pocos recursos) o el Programa Estatal de Seguro Médico para los Niños (SCHIP) (The China Press, 12 de diciembre de 2008). Dado que los gastos médicos estaban aumentando, muchas compañías dejaban de contratar seguros médicos para sus empleados. Una investigación llevada a cabo por la Federación Nacional de Negocios Independientes en marzo de 2008 revela que sólo el 47 de las pequeñas empresas proporcionan asistencia médica a sus empleados. Sólo el 24 por ciento de las empresas de 50 o menos empleados ofrecían a los trabajadores ese tipo de asistencia. Muchos de los empleados renunciaban a las consultas o los tratamientos médicos porque no se lo podían permitir.
Las drogas, los suicidios y otros problemas sociales perduran en Estados Unidos, que tiene la mayor población de consumidores de cocaína y marihuana del mundo. Una encuesta realizada a 54.000 personas de 17 países revela que un 16 por ciento de los estadounidenses sometidos al sondeo habían probado la cocaína al menos una vez en su vida. Más del 42 por ciento había probado la marihuana (WHO global drug survey finds high rates of cocaine, marijuana use in U.S., http://www.thebostonchannel.com). La tasa de suicidios entre los norteamericanos blancos de edad mediana había registrado un aumento. Los resultados de una investigación del Instituto de Salud Pública Johns Hopkins Bloomberg revelan que la tasa global de suicidios en Estados Unidos había aumentado un 0,7 por ciento al año entre 1999 y 2005. En el grupo de hombres blancos de entre 40 y 64 años, la tasa de suicidio creció un 2,7 por ciento, mientras que el incremento en el grupo de mujeres blancas de edad mediana fue del 3,9 por ciento. En 2007, un total de 138 personas se suicidaron en la ciudad de San Luis (Arizona). Hasta el 2 de junio de 2008, 61 personas se habían quitado la vida, lo que supuso un aumento interanual de 15 personas (The Washington Post, 2 de junio de 2008). Las tasas de suicidio de Baltimore, Detroit y Nueva Orleans también aumentaron (The Christian Science Monitor, 4 de enero de 2008). Muchos jóvenes norteamericanos tienen desórdenes de personalidad. Los investigadores descubrieron que casi uno de cada cinco estadounidenses adultos tiene un desorden de personalidad que interfiere en su vida diaria, mientras que casi la mitad de los jóvenes encuestados tienen algún tipo de enfermedad psicológica. Menos del 25 por ciento de los universitarios estadounidenses con problemas mentales reciben tratamiento (1 in 5 adults has personality disorder, http://www.archgenpsychiatry.com).
Ver también Los Derechos Humanos en Estados Unidos