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EN UN PARAJE de San Luis, Vallesol, poco han cambiado con los años las precarias condiciones en las que se imparte educación a tres decenas de niños. La Secretaría de Educación dice que la solución está en proceso.
El tiempo se detuvo y dos años fueron dos segundos en el Centro Educativo Montenegro-Vallesol. La profesora es otra y varios niños son nuevos, pero la trama de la historia no cambió.
La escuela funciona en lo que algún día, nueva y todo, no fuera más que una modesta casa: dos estrechos cuartos, un baño y una cocinita.
Situado a borde de la carretera a Bogotá, el Centro Educativo atiende 31 niños de veredas vecinas, algunas a 30 minutos a pie.
No hay espacio para jugar y el recreo pone los pelos de punta a la profesora, Martha Nelly García, docente provisional oriunda en El Carmen pero asentada hace años en San Luis, a dos horas al oriente de Medellín.
En octubre de 2007, cuando la visitó por primera vez EL COLOMBIANO, se estudiaba a oscuras y los temores de la profesora de entonces, hoy en La Linda, eran los mismos.
"Casi no les doy educación física, no hay dónde. A veces los llevo al charco, que al menos los relaja", cuenta y señala hacia atrás de la sede.
Tiene ahora un baño más y desde finales del año pasado la energía para que los salones fueran alumbrados por una bombilla.
Puerta y ventana se turnan en cada aula: una en el salón más amplio, la otra en el cuarto menor, del que se sale por un espacio sin puerta donde está el pupitre para que la educadora domine los dos espacios.
En el más amplio, a un costado, el estante en el que se guardan las guías de la escuela nueva.
Muchas necesidades
No es más su dotación básica. Vallesol es una comunidad de gentes pobres. Hay madres cabeza de familia y la economía se basa en la tala de árboles y una que otra molienda de caña.
Un mes después de haberse iniciado el año escolar, los niños no recibían aún la alimentación escolar, así fuera para saborearla, como siempre, sentados en el suelo.
A sus 15 años, Erney cumple su segunda temporada en la escuela. Antes estuvo en Montenegro.
"A nosotros -expresa al lado de su hermano- nos dieron estudio muy tarde. Éramos de una vereda de San Francisco. Nos entraban a la escuela y nos sacaban, íbamos a otra y nos sacaban".
Aún hoy ayudan a su padrastro tumbando monte hacia Filo de Hambre, vereda en la que también disponen de habitación, y hacia Los Aragones, para sacar la madera de la que viven.
Yeison tiene 14 y está en primero. "Antes no podía estudiar, vivíamos en otro lado".
En menos de dos meses Marta Nelly tendrá bebé. No sabe si volverá. Dependerá de si alguno de los docentes del concurso para el magisterio toma en propiedad o no la plaza.
Sabe que hay un proyecto para construir la nueva escuela "como a cinco minutos del puente", pero cuando averigua la responden que la ley de garantías no lo permite por ahora.
La profesora vuelve al salón y los niños la siguen. Por la ventana se asoman algunos. Yulisa, de primero y con 7 años, le encontró algo agradable a la escuela: "tengo amiguitos", pero nada más le llama la atención, reconoce entre risas y monosílabos.
En el CER Montenegro, sede Vallesol, el tiempo parece marchar con la calma más desesperante del mundo.
Poco ha cambiado en 28 meses y casi nada variará en los siguientes, pero 2011 podría ser mejor, de pronto, para los niños de una comunidad como tantas otras, perdida a la vera de una carretera por la que el progreso parece viajar sin afanes.
La construcción de nueva sede está aprobada
Aunque se buscó con el secretario de Educación, Eugenio Antonio Toro, información sobre los proyectos para el CER Montenegro-Vallesol, no se obtuvo respuesta. Sí la hubo de la Secretaría de Educación de Antioquia.
Hay un proyecto ya aprobado y cuya construcción comenzará este año. "Es el Centro Educativo Rural (CER) Montenegro, ubicado en el paraje Vallesol, con una inversión de 298 millones de pesos".
El informe reveló que se "encuentra en la etapa de viabilización técnica por parte del Politécnico Colombiano Jaime Isaza Cadavid". Forma parte de las obras licitadas y adjudicadas para este año, con una inversión que ronda los 20.493 millones de pesos.