Domingo, 22 de Febrero de 2009 10:01
San Francisco. Con la incautación de una caleta provista para almacenar más de mil 800 kilos de explosivos, en el municipio de San Francisco, pertenecientes a la compañía “Carlos Alirio Buitrago” del ELN, el Ejército continuó con su arremetida en contra de los reductos de este grupo insurgente en el Oriente de Antioquia.
Un nuevo golpe asestó el Ejército a la cuadrilla “Carlos Alirio Buitrago” del ELN que opera al oriente de Antioquia, luego de que tropas de la Cuarta Brigada, pertenecientes al Grupo de Caballería Juan del Corral, incautaran en la tarde del pasado viernes una caleta que servía de madriguera del grupo rebelde, para el almacenamiento de material bélico. El operativo se llevó a acabo en el municipio de San Francisco, en la zona conocida como El Rejo, un sitio inhóspito en donde los militares encontraron mil 800 kilos de explosivos R - 1 de fabricación artesanal, las cuales estarían destinados para sembrar cerca de siete mil minas antipersona en la zona.
Así mismo, al interior de la caleta se hallaron 200 granadas hechizas para mortero de 60 milímetros, dos mil partes para la fabricación de granadas de fusil, 400 partes para la fabricación de minas antipersona, 108 partes para la fabricación de morteros, además de dos morteros hechizos de 60 milímetros.
El brigadier general Juan Pablo Rodríguez Barragán, comandante de la Cuarta Brigada, indicó que las operaciones se llevaron de forma conjunta con funcionarios del DAS: “Gracias al trabajo de inteligencia y a los seguimientos que hicieron miembros del DAS Antioquia, se realizó esta que procura contrarrestar cualquier tipo de brote delictivo por parte de estos narcoterroristas que delinquen en esta zona”.
El mando militar indicó, además, que esta se convierte en una estocada más en contra del grupo insurgente: “Esta incautación nos ayuda a desmantelar aún más la infraestructura logística que estos bandidos quieren sostener allí, buscando retomar el poder y el dominio que algún día tuvieron en el Oriente de Antioquia”.
Cabe recordar que en 2008 las Fuerzas Armadas incautaron cerca de ocho toneladas de explosivo, lo que diezmó la capacidad operativa del ELN en la región. “En los últimos meses se ha evidenciado que la utilización de artefactos explosivos en contra de la población civil y de la infraestructura energética en el departamento ha mermado significativamente”, indicó Rodríguez Barragán.
Aunque la presión sobre este grupo ha dificultado su capacidad para ejecutar acciones criminales, aún quedan, según el Ejército, muchas caletas, no sólo para ocultar armas y explosivos, sino también para esconder droga y secuestrados.
“El ELN ha perdido en Antioquia su capacidad criminal, prueba de ello es que en los últimos meses no se han presentado actos delictivos de gran trescendencia por parte de estos terroristas. Quedan, eso sí, algunos reductos que pertenecen a esos grupos de milicias que todavía siguen allí desarrollando algunas actividades delictivas, tratando de sostener su presencia”, puntualizó el oficial.
Balanza - Golpes y preocupaciones
Aunque el Ejército ha indicado en varias ocasiones que el ELN está casi desarticulado, y que su capacidad operativa es casi exigua en el Oriente de Antioquia debido a la presión que las Fuerzas Militares han ejercido sobre ellos en esta zona, algunos ven con gran preocupación que este grupo insurgente aún esta provisto de caletas aptas para guardar armas, municiones, explosivos y secuestrados. Además, se han presentado constantes denuncias por casos de extorsiones, plagios y homicidios selectivos.
Para el general Juan Pablo Rodríguez Barragán, comandante de la Cuarta Brigada, los golpes propinados al ELN en Antioquia han sido contundentes y el rearme de los “elenos” no será posible: “Tras la muerte en combate de los cabecillas “Timoleón” y “Silvio”, en 2008, muchos integrantes de este grupo desertaron. Lo que quedan son milicias urbanas que actúan más como delincuentes comunes que como insurgentes”.
Luis Felipe Gutiérrez Hoyos
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