
Marcha por la vida en MarinillA raíz de todos los hechos violentos que vienen ocurriendo en los últimos días en Marinilla, organizaciones sociales y población ... Leer Más |
La protección de los periodistEspecial referencia al caso Romeo Langlois. Mucho se ha hablado en los últimos días acerca de la situación del periodista francés &nbs... Leer Más |
Registro Único de Víctimas: unEl Registro Único de Víctimas tiene en aprietos a las instituciones del Ministerio Público en Antioquia, porque diligenciar un solo ... Leer Más |
Qué decir para salvar un bosquCon un apoyo social fuerte es posible frenar los proyectos depredado... Sábado, 5 Mayo 2012 Leer Más |
La izquierda acepta o rechazaAmbas posiciones la dejan frente a consecuencias duras y enormes res... Sábado, 28 Abril 2012 Leer Más |
El discurso sindical debe consLos sindicalistas para sus luchas reivindicativas deben considerar l... Sábado, 14 Abril 2012 Leer Más |
El Oriente Antioqueño construyEl Oriente antioqueño construye autonomía territorial, como pr... Domingo, 8 Abril 2012 Leer Más |
Los socialistas deben explicarCuando muchos en la izquierda se limitan a denunciar y actuar frente... Sábado, 7 Abril 2012 Leer Más |

Unos días antes de la Semana Santa pasada, don Francisco y otros tres habitantes de la zona rural del municipio de Granada, en el Oriente Antioqueño, se encontraron coincidencialmente en las instalaciones de la alcaldía municipal, haciendo diligencias particulares en ese lugar. Sus charlas y corrillos se vieron interrumpidos cuando posaron sus ojos por pura casualidad sobre un curioso papel tamaño carta pegado en una de las paredes, cuya leyenda empezaba con el título de: “Aviso de concesión de aguas”.
Los cuatro labriegos atraídos por el curioso aviso decidieron prestarle más atención y leyeron en su totalidad el contenido. La sorpresa e indignación que les causó, tenía su razón de ser, pues se acababan de enterar que su río, el mismo que los vio nacer y con el cual crecieron, el río que había sido de toda la comunidad, no sólo de Granada, sino de las múltiples veredas y municipios que irriga el Tafetanes a través de su generoso recorrido, ya no era de ellos. Tenía propiedad privada. Había sido dado en concesión a Hmv Ingenieros Ltda., quien lo adquirió para “generar hasta 10 megavatios de energía eléctrica”.
“¿Cómo es posible que vayan a entregar el río Tafetanes, que es como la mamá del pueblo, que nace aquí en Granada y que le da vida al municipio?”, se preguntaron con asombro y rabia al mismo tiempo, don Francisco y sus amigos, según cuenta Olimpo Cárdenas Delgado en un artículo publicado por Periferia de Medellín. A los labriegos les costaba creer que se tratara del mismo río que durante toda la vida les ha ofrecido sus mansas aguas para el riego de sus tierras y para calmar la sed. “Sin el Tafetanes, el paisaje ya no será hermoso, ni la naturaleza será la misma, y la región empezará a morir lentamente”, vaticinaron con amargura los cuatro personajes.
Ante el desolador panorama, los cuatro agricultores cavilaron que para otorgar en concesión las aguas del río, mínimo debieron haber tenido en cuenta la opinión de sus legítimos dueños, los habitantes de Granada, que al fin y al cabo son los gravemente afectados ante esta nueva tropelía del neoliberalismo practicado por el régimen, quien sediento de ganancias todo lo vuelve mercancía bajo las estrictas leyes del mercado. Para colmo de males, el edicto decía que el proyecto pasará por las veredas de El Edén, Malpaso, Los Planes, Quebradona Arriba y Quebradona Abajo.
Batalla por la defensa de su río
Según el articulista, el abuso y la injusticia que se está llevando a cabo, esta vez sí a espaldas de las comunidades, armó a los campesinos de coraje y valor, por lo que en la Semana Santa le dedicaron menos tiempo a rezar y mucho a buscar la unión, la organización y la lucha de las comunidades para dar la batalla en defensa de su río, de su Tafetanes. Informaron a sus comunidades sobre el peligro que se cernía, utilizando para ello cuanto recurso se les presentó. Fue así como redactaron una carta firmada por más de 300 campesinos y la presentaron a la Corporación Autónoma Regional Ríonegro Nare, Cornare, haciéndole saber su oposición al adefesio.
Esta corporación es la encargada de dar curso a los procedimientos para concesión y cuidar que se cumpla con los requerimientos ambientales dictados por la ley. Sin embargo – cuenta Cárdenas - el funcionario de Cornare les dio pocas esperanzas. Les comunicó que él sólo podía atender los requerimientos que la ley establecía en estos casos y que si estaban en orden era muy difícil detener esa concesión. “A mí también me preocupa el asunto pero debo hacer mi trabajo profesionalmente”, les contestó lacónicamente.
Aunque los futuros nuevos dueños de las aguas del Tafetanes han tratado de convencer a las comunidades de que “sólo serán cinco veredas las afectadas” por el proyecto, éstas están dispuestas a no dejarse quitar lo que les ha pertenecido siempre. Para ello vienen realizando foros, audiencias y otras actividades, con el fin de visibilizar la problemática que enfrentan. Además, su unión, organización y lucha, va en constante crecimiento y lo único que les hace falta es que la comunidad colombiana y extranjera no los deje solos.
VOZ (http://colombia.indymedia.org/news/2010/05/114844.php)