Domingo, 15 de Marzo de 2009 05:02
Cocorná vive, desde el lunes pasado, una arremetida invernal que ha dejado 100 personas damnificadas, más de 180 viviendas averiadas y un sinnúmero de cultivos perdidos. Aunque la situación de emergencia ya pasó, los organismos de seguridad mantienen las medidas preventivas.
Con el aguacero desatado en la tarde del pasado viernes en Cocorná, se aumentaron a 180 las viviendas afectadas, en zona urbana y rural, por la ola invernal, lo cual ha tenido en alerta a sus habitantes desde el lunes pasado, día en que las lluvias empezaron a hacer estragos en el municipio del Oriente antioqueño. Gracias a las medidas tomadas por las autoridades, sólo cinco viviendas deberán ser reubicadas.
Luego de escuchar a los presidentes de las acciones comunales en una reunión llevada a cabo en la mañana de ayer en la Casa de la Cultura, Héctor Duque Ramírez, alcalde de Cocorná; Hectalibar Toro Quintero, secretario de Planeación Municipal; John Freddy Rendón, director del Departamento Administrativo del Sistema de Prevención, Atención y Recuperación de Desastres - Dapard y, miembros del Comité Local de Prevención y Atención de Desastres – Clopad, establecieron que la situación de emergencia en el municipio había sido superada.
Se estima que más de 50 familias se vieron perjudicadas en la parte de la producción agrícola: “En diferentes veredas, estas familias perdieron cultivos de papaya, plátano, caña, maíz y pepino, entre otras”, aseguro el secretario de Planeación, Hectalibar Toro.
Y es que desde el lunes, un vendaval afectó las veredas de Alto de Santo Domingo, Palmirita y Santa Cruz. En ellas hubo destrucción parcial de las bocatomas de los acueductos y de algunas tuberías de conducción. Con un atrabajo mancomunado, los pobladores lograron poner en funcionamiento parcial los acueductos. Ese día, además, algunas viviendas quedaron en zonas de alto riesgo por deslizamientos cercanas a ellas. Varias de ellas fueron desocupadas por las familias.
Las vías de acceso a las veredas Palmirita y Santa Cruz sufrieron deslizamientos que dañaron parte de la banca en el sitio Puente de Quebradó, vía a Santa Cruz. En la noche del jueves, un vendaval afectó siete veredas y parte de la carretera que va de Cocorná a Granada. Producto del desborde de las cunetas, se generó una avalancha en la vía que conduce al sector de San Juan, llenándola de lodo y rocas: “Allí varias viviendas quedaron sin techos y perdieron parte de sus enseres, como colchones y electrodomésticos”, afirmó Toro Quintero.
Hasta el viernes, el paso hacia Granada se había imposibilitado por la cantidad de árboles y piedras que cayeron sobre el camino. Sin embargo, el mandatario local informó que las vías afectadas fueron reabiertas en la tarde de ayer.
Finalmente, en la noche del viernes, se presentó una tormenta que afectó propiedades y casas cercanas al casco urbano: “El desbordamiento de unas quebradas afectó varias viviendas. Una de ellas quedó en zona de alto riesgo luego de que una corriente de agua la socavara”, explicó el secretario de Planeación.
“Aunque es difícil saber a cuánto asciende el valor de los daños materiales y las pérdidas en cultivos, los organismos de seguridad estiman que más de 100 personas se vieron damnificadas con los aguaceros”.
Por su parte, John Freddy Rendón anunció que “las ayudas para los damnificados llegarán durante el fin de semana”. Rendón reiteró además, que se tiene programado capacitar a los comités locales de prevención de desastres para prevenir emergencias.
Luis Felipe Gutiérrez Hoyos
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