Jueves, 12 de Agosto de 2010 12:19
Escrito por Carlos Sanabria
Bogotá -Generación Invisible:El fuerte estallido y la vibración de las ventanas me despertó. Sin pensarlo mucho dije "fue una bomba". Lo primero que hice fue llamar a la portería del edificio donde vivo. El portero confirmó lo que era mi sospecha.
Luego, a la radio. En Caracol, Darío Arismendi amplió la información en medio de la confusión: "Atención se acaba de presentar una gravísima explosión aquí en el estudio… ha caído una parte del techo aquí en los estudios… se desconoce el origen de esta explosión… Una tremenda explosión es lo que se acaba de sentir en el estudio".
Salté de la cama y corrí hacia la carrera Séptima. De inmediato dirigí mis pasos a la sede de la emisora radial. Y ahí estaba la escena: Un vehículo carbonizado y retorcido. Vidrios rotos de los edificios aledaños. Un leve olor a caucho quemado. Silencio y frío. De nuevo el terrorismo.
En la esquina de la 65 con Séptima está en construcción un edificio. Al llegar ahí, revisé con cuidado que la estructura no tuviera averías ocasionadas por el estallido. Por fuera no había daños. Uno de sus obreros acababa de pasar por la zona: "Hace cinco minuticos pasé por ahí. Me estaba cambiando cuando escuché el totazo".
Un celador de un edificio más cercano al desastre me señaló sobre la vía: "Mire, ahí quedó la batería del carro". Agradecí a Dios que nadie resultara herido en la cabeza por semejante artefacto.
Casi enseguida, una ambulancia atendía a los primeros heridos. Una mujer joven, de unos 27 años, con uniforme de enfermera fue atendida al instante. Parecía golpeada por algunos vidrios, pues se tomaba la cara. Gesto de dolor y pánico. La ví salir caminando hacia el occidente por la calle 65. No estaba para que un periodista impertinente le preguntara alguna cosa.
Otro vigilante me contó que su primera reacción fue llamar a la central de Policía: "En ese momento estaba en mi puesto. Cuando sonó la explosión, me paré y a reportar".
Una mujer que estaba pegando afiches en la calle fue testigo de la explosión: "¡Gracias a Dios estoy bien y todavía no habíamos llegado allá".
Mientras esto ocurría, los miembros de la Policía Metropolitiana de Bogotá dirigían el tráfico por el sector, que es paso obligado para quienes trabajan en el centro de la ciudad y para los que se dirigen a la zona financiera de la calle 72, donde queda la Bolsa de Valores de Colombia.
Más policiías evacuaban la zona de observadores y curiosos. Colegas de RCN Radio, Caracol Radio y Televisión y fotógrafos de prensa llegaban al sitio.
Todo esto lo conté a través de Twitter, que dicho sea de paso, es la mejor herramienta de información en estos casos. Comencé a enviar algunas fotos, de las que se hicieron eco medios internacionales como BBC Mundo y El País. También la Radio Nacional de Colombia, que se comunicó conmigo para entregar los primeros reportes de la situación.
Retorné a mi casa pues toda la zona fue acordonada. En estos casos es mejor la prudencia y que las autoridades hagan lo suyo. Llegó el ministro del Interior y el de defensa, Germán Vargas y Rodrigo Rivera, respectivamente. Luego el presidente Juan Manuel Santos y el alcalde de Bogotá, Samuel Moreno.
"Lo primero que quiero decir es lamentar este hecho terrorista. Como todo hecho terrorista, cobarde. Afortunadamente no hubo víctimas. La información que me acaban de dar es que solamente tres personas fueron trasladadas a centros de atención médica por heridas muy, muy leves. Entonces celebro que no haya que lamentar ninguna víctima humana", dijo Santos en sus primeras declaraciones a los medios.
Me perdonan lo personal del relato, pero la noticia escueta la pueden encontrar en los medios tradicionales. Este es un blog y este es su caracter. El análisis, después se hará. Por ahora, expreso mi solidaridad a los colegas de Caracol Radio, La W y demás emisoras musicales de esa cadena. Un abrazo y que Dios les brinde la calma que todos necesitamos en este momento.
Rechazo total al terrorismo. Siempre al lado de las víctimas.
Carlos Sanabria – Periodista
Imagen Terrra.com